La calidad de los remakes de Disney de sus clásicos de toda la vida, ha ido fluctuando desde a mi entender los más que correctos en cuanto a calidad, Cenicienta (Kenneth Branagh, 2015), El Libro de la Selva (John Favreau, 2016) o Aladdin (Guy Ritchie, 2019) hasta otros ya más innecesarios como Peter Pan & Wendy (David Lowery, 2023), Pinocho (Robert Zemeckis, 2022) o Mulán (Niki Caro, 2020), y podríamos seguir, pero con esos ejemplos nos basta. Nos podemos dar cuenta de que en los últimos años y entrados en la segunda década del siglo XXI no hay forma de que Disney acierte con los remakes de sus clásicos. Será Lilo & Stich (Dean Fleischer, 2025) su punto de inflexión, o seguirá la senda de sus predecesoras... quien lo sabe, lo que si está claro es que ni los seres mágicos que anunciaron saldrían en Blancanieves (Marc Webb, 2025) salvan este producto de la quema.
De dónde sale este remake/live-action?
Todo este tinglado de película viene del clásico de la animación realizado en 1937. Un film (el primero animado) que bebía del cuento escrito por los hermanos Grimm, y que nos presentaba a una chica joven con tez blanca como la nieve, de ahí el nombre, la cual caía en desgracia y era la envídia de su madrastra, una bruja que había usurpado el trono del rey y padre de la chica. Luego de que la reína quiera acabar con su vida, pero perdonada por quien iba a ser el brazo ejecutor de tal delito (el cazador contratado por la reína) huye al bosque donde conocerá a 7 enanitos trabajadores que la ayudarán a recuperar su vida. Lo demás de la historia ya creo que os lo conocéis. Pues bien aquí nos llega la misma historia de base, cambiando aspectos de la misma, para ofrecernos un film carente de toda alma, emoción, y carisma.
De donde le vienen los problemas a esta versión de Blancanieves
Cuando tu anuncias que vas a hacer un remake de una de tus películas más icónicas, Blancanieves, sabes que todo el mundo va a tener sus ojos clavados en tí. Si tu estás empeñado/a. en representar los valores de los principios del DEI (Diversidad, Equidad e Inclusión) por encima de los aspectos que son la base de una producción, léase el color de la piel de tu protagonista interpretando un papel que evidentemente tiene muy marcado su aspecto físico, te arriesgas a tener una respuesta NO acorde con tus intenciones. Que es valiente tu apuesta? Seguramente si, pero también arriesgada. Disney creo que últimamente se ha centrado más en crear polémicas en las redes porque cree que aquello de "hablen bien o mal de mí, pero que hablen" le puede salir más beneficioso, y no, la estrategia de mantener un perfil bajo tratando de apagar los fuegos que ellos mismos han ayudado a extenderse debería haber sido el camino a seguir.
Ya me estoy viendo venir la típica crítica patriarcal de este crítico
Como ejemplo de esto, solo hay que mirar en los últimos tiempos que ha pasado con la serie de Star Wars, The Acolyte, o su anterior live-action de La Sirenita. Las polémicas no les han ido a favor exactamente. De hecho a la primera la han cancelado después de una primera temporada nefasta en términos de calidad de producto habiendo gastado en ella más de 200 M de dólares, y la segunda que nombramos, tuvo un presupuesto de unos 250 M de Dólares para una taquilla de 414 M. Ni para cubrir los gastos. Recordemos que para que una película haga beneficios ( 1 Dólar ) debe recaudar el doble de su presupesto, unos 500 M.
Pues bien, no contentos con sus últimos fracasos, Disney decidió que debía hacer este remake de su film más icónico, siguiendo los parámetros DEI antes que los que marca la propia historia de la obra de los Grimm. Por eso en este film primero teníamos a 7 seres mágicos, que iban a substituir a los 7 enanitos de la original (eso de poner a 7 humanos con acondroplasia era políticamente incorrecto) para finalmente y luego de ver el revuelo que causó la foto de los susodichos en redes, y viendo el desastre que se avecinaba decidieron volver a poner a los enanitos.... Digitales.
Y si eso no fuera suficiente, en la promoción de la película, Rachel Zegler (West Side Story, 2021) la protagonista elegida (dentro de esos cánones que hemos mencionado antes) decidió bombardear su propia pelicula con declaraciones fuera de lugar como, "el clásico se ha quedado obsoleto", " Blancanieves no va a ser salvada por el príncipe", o " El príncipe en el cuento es un acosador", vamos todas unas perlas que seguramente le hicieron subir la temperatura al productor de la película, Marc Platt. Productor por cierto, que no supo cortar de raíz los problemas con esas declaraciones, dado que han seguido apareciendo en las redes, para disgusto de Disney. Ya del tema de las ideologías de las protagonistas, una pro Palestina (Zegler) y pro Israel Gal Gadot (es de esa nacionalidad) no es necesario comentar nada. Fueron otro clavo en el ataud.
Reina: Eres peor que una infección vaginal Zegler
Blanca: Opresora de palestinos, Gadot!!
Detalles, cosas, puntos que hacen de Blancanieves el desastre que es
Aparte de que nadie en su sano juicio entendería que la reina (Gal Gadot) pudiera sentir celos de Blancanieves (Rachel Zegler) por aspectos de belleza, queda evidenciado que la elección del cast fue uno de los problemas más evidentes. Zegler no es para nada una actriz fea, no me entendáis mal, pero no puede rivalizar con Gadot, lo siento. Han tratado de cambiar eso en la historia diciendo, no, es que el espejo se refiere a la belleza interior, naaaaa, no cola.
Los demás personajes que aparecen en la película son interpretados por actores que no destacan en la faceta interpretativa, por lo que son meros acompañantes del viaje de las dos protagonistas. El papel de príncipe aquí reinventado a ladrón caradura, malote, vamos un ejemplo claro del hombre de antaño que ya políticamente no interesa, tiene menos importancia que la que tiene una piedra en el camino del bosque donde viven los enanos, y aquí está limitado a unas cuantas escenas en las que solo podemos destacar ese momento (soso a más no poder) en que le da el beso a la princesa, si, ese beso que según las declaraciones de Zegler no iba a ocurrir, si ocurre (reshot que te crió).
El actor que interpreta al príncipe tiene sangre de horchata y eso se nota. Andrew Burnap (si veis su IMDB sabréis el porqué de su contratación) tiene tan poca importancia en la trama, que la propia Zegler declaró que "si eliminan de la película el personaje del príncipe no pasaría nada" (dando a entender que su presencia sobra, por decirlo finamente).
Blancanieves: Tu personaje tiene menos importancia que un grano en la cara
Príncipe/ladrón/acosador: Verás cuando te quedes dormida
No podemos opinar de los actores que hicieron de los 7 enanitos, porque, no fueron contratados. Disney valoró contratar a 7 personas con enanismo, pero unas opiniones en redes del actor Peter Dinklage (Juego de Tronos) criticando que se hiciera una versión de una película que maltrataba a las personas de su condición, hizo que la productora del ratón agachara las orejas de manera lastimosa. Evidentemente los actores que tienen esa dolencia pusieron el grito en el cielo, para una vez que tienen la opción de trabajar, que Disney de un paso atrás por las declaraciones de una persona, sea quien sea, les pareció lastimoso. Me too.
Sabemos que inicialmente tenían que aparecer 7 personajes "mágicos" (léase diversos) en lugar de los 7 enanitos, pero viendo la importancia que acabaron teniendo en el film (nula) fue una mala idea dentro de un sinfín de ideas erróneas . Eso si, no metemos a siete actores con acondroplasia en la producción pero uno de esos diversos, tiene esa dolencia. Como se come eso? Siete no, pero uno si? Patético es decir poco.
Si esto ya generó dudas entre los diferentes elementos que debían tener importancia para el éxito de la producción, se le ha sumado un sin Dios de rodaje con reshots (volver a grabar escenas) que han hecho que al final parece que estés viendo dos películas en lugar de una. La primera la que quería hacer Disney con su DEI y demás boludeces, y la segunda, la que han tratado de hacer para evitar el desastre y contentar a las masas de internet.
El tema interpretaciones está a un nivel tan, pero tan bajo, que me hizo recordar lo mala actriz que es Gal Gadot. Si, lo siento, había olvidado por completo lo chusca que es como intérprete, seguramente por el éxito de Wonderwoman (en la primera está bien, en la segunda está de suicidio) y quizás por su papel en la saga A Todo Gas (Fast & Furious) a la cual uno le tiene su estima (la saga debió acabar con la muerte del actor Paul Walker).
Aquí se nota lo poco que tiene de don para cantar/bailar, lo suyo no son los musicales. Todo lo contrario en el caso de las películas de ese género, el musical, en Rachel Zegler (recordemos que fue Maria en el remake de West Side Story), la voz si es lo suyo, cantar, bailar (no mucho) y lo siento, la caga cuando abre la boca para opinar. Diréis pero que tiene que ver con la faceta de actriz, pues poco y mucho, porque tampoco sería una actriz que sea un hechado de virtudes en ese terreno. Al menos para lo que este papel requiere está de un soso que asusta.
El CGI de los enanos, como diría la Zegler, weird, weird, weird (raro, raro, raro) es bastante perturbador, al nivel de que a los niños que hayan visto la película, puedan llegar a darles pesadillas más de una noche, creo que se nota que han tenido que hacerlo deprisa y corriendo, no obstante, el que quizás le robará el corazón a los más pequeños sea el de "mudito", es de lo más salvable, eso si, recuerda demasiado al diseño del clásico del 1937, se nota en ese detalle la precariedad del proyecto. Se puede parecer, claro, pero innovemos un poco. Ay el espejito, el espejito mágico, quien te ha visto y quien te ve. Su caracterización recuerda más al nivel de efectos que podíamos ver en el programa de televisión Max Headroom de finales de los 80, que a los que usa Disney en pleno siglo XXI.
Blancanieves: Yo no friego, no cocino, no limpio para el patriarcado, eso si, para la reina si, Woman power!!
La ambientación sería destacable a nivel positivo, solo faltaría que no lo fuera con más de 200 M de presupuesto (bueno Acolyte costó más o menos eso, y la ambientación es de cartón piedra) y destaca el bosque donde viven los enanos CGI. Vestuario, quien hizo este vestuario? Zegler dijo en unas declaraciones cuando hubo la huelga de guionistas/actores/actrices que deberían pagarle por cada hora que llevó ese vestido, y realmente le doy la razón en eso. Ese vestido no se lo desearía ni al peor de mis enemigos, esos volantes, esa falda de color amarillo (como iba a ir bien esta película con algo de ese color en pantalla) y ya del peinado a lo Lord Farquaad (Shreck) mejor no digamos nada. No le favorece en absoluto.
Gal Gadot tampoco mejora con los trajes medio futuristas que le han colgado encima, sumado a un maquillaje que trata de dar a su personaje un tono más oscuro, supongo que para darle credibilidad a su actuación, (pero ni con todo el maquillaje del mundo se podría lograr eso), por lo que fracasa.
Podríamos resaltar en negativo bastantes cosas más, pero creo que ya le hemos dedicado demasiado tiempo a una producción que no se lo merece en absoluto.
Entiendo que pueda gustar a las generaciones de niños/niñas que no tengan referentes anteriores de esta obra de los Grimm, que hayan nacido por allá el 2010, o que simplemente estén dentro de la ola de live actions que Disney comenzó al girar el siglo XX. Pero, con todo mi respeto, el cine de animación de la productora del ratón desarrolló sus grandes logros durante el siglo XX. Ahí es donde debemos buscar sus grandes éxitos, sus grandes producciones, para disfrute de varias generaciones de aficionados al cine. Es por eso la razón de mi nota final.
Blancanieves y los siete enanitos de 1937: 7 sobre 10.
Blancanieves (a secas) 2025 : 1 sobre 10.
JC
martes, 1 de abril de 2025